INFRA ROJO
Del café en la esquina al chat en la nube:
¿cómo afecta este cambio a la Protección Civil y la Gestión de Riesgos?
Por José Rafael Moya Saavedra (Maestro en Gestión Integral de Riesgos, Universidad Ducens)
En 1931, lo más probable era
que conocieras a tu pareja en la iglesia, a tu mejor amigo en la escuela y a tu
confidente en el barrio.
En 2024, es más probable que tu nuevo vínculo más cercano haya nacido en una
pantalla.
En menos de un siglo, hemos
mudado nuestras relaciones del territorio físico al territorio
digital, y eso ha reescrito las reglas de la convivencia humana.
Lo que dicen las cifras
- 1931: Familia, escuela, vecinos e iglesia sumaban más del 70% de los vínculos significativos.
- 1960–1990: Los amigos, el trabajo y los bares/restaurantes tomaron protagonismo.
- 2000–2010: La variedad de entornos se redujo, pero aún dominaban los espacios presenciales.
- 2020–2024:
Lo online se disparó, alcanzando más del 60% de las relaciones.
Lo que hemos ganado
- Alcance
global: conectamos con personas que jamás
conoceríamos físicamente.
- Rapidez:
un mensaje instantáneo reemplaza días o semanas de espera.
- Diversidad
de perfiles: acceso a culturas, ideas y personas más
allá de nuestro entorno inmediato.
Lo que hemos perdido
- Profundidad:
vínculos más abundantes, pero menos arraigados.
- Comunidad
local: el barrio, la plaza, la iglesia… pierden
su papel central.
- Experiencia compartida: menos memorias presenciales y más interacciones efímeras.
Lo que
esto significa para Protección Civil y Gestión Integral de Riesgos
1.- La red de apoyo cambió de lugar
Antes, la familia, la escuela, la iglesia y los vecinos
eran la primera línea de respuesta en una emergencia.
Hoy, con vínculos más digitales y menos presenciales, esa red física es más
débil.
Esto puede traducirse en tiempos de reacción más lentos si no se han
construido mecanismos sólidos de conexión real.
Tareas de la GIR:
- Reconstruir
redes locales de apoyo presencial.
- Integrar
comunidades virtuales como canales de alerta y coordinación.
- Promover ejercicios comunitarios que mezclen interacción física y digital.
2.-Nuevas rutas de comunicación en emergencias
En 1931 o 1960, la alerta pasaba de boca en boca en el
barrio; hoy viaja por grupos de WhatsApp, redes sociales o plataformas de
mensajería.
Esto acelera la difusión… pero también multiplica el riesgo de
desinformación.
Tareas de la GIR:
- Incorporar
en los planes de emergencia canales digitales oficiales y verificados.
- Capacitar
a líderes comunitarios (físicos y virtuales) en comunicación segura.
- Establecer protocolos para filtrar y confirmar información antes de su difusión.
3.- Vulnerabilidad invisible
La dependencia de relaciones online puede dejar fuera a
quienes no usan tecnología, aumentando la exclusión en crisis.
Además, en un desastre, el contacto físico y el apoyo logístico presencial
siguen siendo insustituibles.
Tareas de la GIR:
- Elaborar
mapas de conectividad social para identificar a los más aislados.
- Diseñar
planes de atención prioritaria para personas sin acceso a tecnología.
- Garantizar
rutas de apoyo presencial en toda estrategia de respuesta.
"Antes, las relaciones crecían en el tiempo y el espacio. Hoy, crecen en la nube… y pueden borrarse con un clic."
La pregunta no es si lo digital es bueno o malo. La pregunta es:
¿sabemos equilibrar lo virtual y lo real para no perder lo que nos hace
comunidad… y lo que nos mantiene a salvo?
“La geografía de nuestras relaciones cambió, y con ella cambió el mapa de la protección civil y la gestión de riesgos. Hoy, liderar la prevención implica tender puentes entre lo virtual y lo real, para que en la próxima crisis, el mensaje llegue, la ayuda fluya y nadie quede fuera de la red que salva vidas.”
Me gusta el concepto presentado en tu artículo.
ResponderBorrarGracias David¡¡¡
ResponderBorrar