INFRA ROJO
Septiembre sísmico: entre la memoria del 2017 y
la realidad del 2025
Por Jose Rafael Moya Saavedra
México tiembla. No es novedad,
es geografía. Pero septiembre siempre nos recuerda, con precisión casi ritual,
que vivimos sobre placas que crujen y memorias que no sanan.
En estos primeros días de
septiembre 2025 hemos sentido el movimiento: Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Baja
California Sur. Un 5.1 en Pinotepa Nacional el día 8, perceptible hasta la
Ciudad de México, Puebla y Veracruz; cuatro sismos seguidos en menos de una
hora en Petatlán y en Isla, Veracruz, el día 6; varios movimientos en San José
del Cabo, algunos perceptibles, pero sin daños. Vibraciones que despiertan el
instinto, pero no la catástrofe.
La diferencia con 2017 es
abismal. Aquel 7 de septiembre un 8.2 sacudió Tehuantepec, el más fuerte en un
siglo, dejando 99 muertos y más de 112 mil viviendas destruidas. Doce días
después, el 19, otro 7.1 en Puebla-Morelos hundió edificios en la capital y
dejó más de 300 fallecidos en todo el país. Ese septiembre fue ruina y luto.
El contraste es claro:
- 2017:
dos megaterremotos, miles de damnificados, memoria marcada a fuego.
- 2025:
actividad sísmica intensa, sí, pero con magnitudes moderadas (3.5 a 5.1) y
sin daños relevantes. La energía liberada este año es 3,600 veces menor a
la de aquel 8.2.
La percepción, sin embargo,
sigue siendo la misma: septiembre tiembla y México recuerda. Y
esa memoria es vital. Porque la prevención no se sostiene solo en protocolos,
sino en la conciencia social de que el próximo gran sismo es cuestión de
cuándo, no de si ocurrirá.
Por eso, más allá de
estadísticas y escalas, lo importante es mantener la disciplina: la mochila
lista, las rutas de evacuación claras, los simulacros practicados. El 19 de
septiembre, cuando suene la alerta nacional, no estaremos jugando: estaremos
ensayando la posibilidad de salvarnos.
En Infra Rojo lo decimos claro:
La tierra tiembla, pero lo que no puede temblar es nuestra cultura de
prevención.
Anexo:
¿Qué hacer al escuchar la Alerta Sísmica?
- Mantén
la calma. El pánico mata más que el sismo.
- Si
estás en planta baja y hay tiempo suficiente, evacúa
por la ruta establecida sin correr, empujar o gritar.
- Si
estás en pisos altos (3° en adelante), repliégate a
la zona de menor riesgo interior (lejos de ventanas, lámparas, muebles
grandes).
- Ayuda
a personas vulnerables: niños, adultos mayores y
personas con discapacidad.
- No
uses elevadores ni escaleras mientras dure el movimiento.
- Después
del sismo, evacúa con orden y dirígete al punto de
reunión asignado.
- Comunica
tu estado a familiares o redes sociales para no
saturar llamadas telefónicas.
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