INFRA ROJO – La Línea del Riesgo (Núm. 5)
Crisis alimentaria en puerta: cuando el Estado confunde
auxilio con protección
Opinion de Jose Rafael Moya Saavedra
Las lluvias extremas de octubre
de 2025 no solo anegaron pueblos: expusieron el vacío de aseguramiento público
y privado, la fragilidad de la infraestructura rural y la dependencia a
improvisaciones presupuestales. Si no se corrige el rumbo —con responsabilidad
y reglas claras— México pasará de la emergencia recurrente a la vulnerabilidad
crónica.
1)
El hecho (sin eufemismos)
Cuadro 1. Estados más afectados por las lluvias de
octubre de 2025
- Lluvias
intensas con afectaciones en 31 de 32 entidades.
- Estados
con mayor número de víctimas y daños: Veracruz, Puebla, Hidalgo,
Querétaro, San Luis Potosí y Guerrero.
- Inundaciones,
deslaves, caminos y puentes rurales colapsados, hospitales y escuelas
dañados.
- Cultivos
básicos (maíz, frijol, hortalizas) y pequeña ganadería bajo el
agua.
- Activación
de DN-III-E y Plan Marina, albergues y distribución de
víveres.
Diagnóstico inmediato: la respuesta operativa llegó;
la protección financiera y la recuperación productiva no.
2) Seguridad alimentaria en jaque
México no enfrenta una hambruna
nacional inminente, pero sí un riesgo alto de emergencias alimentarias
locales en regiones rurales inundadas y marginadas. Tres vectores lo
explican:
- Pérdida
de cosechas y medios de vida. Lo que se anega hoy no se cosecha
mañana. Sin indemnización ni crédito puente, el ciclo agrícola se rompe.
- Ruptura
logística. Carreteras vecinales y puentes bajos inutilizados impiden
el abasto de alimentos y el traslado de ayudas.
- Desprotección
financiera. La baja penetración de seguros privados, la cancelación o
ausencia de seguros estatales y los cuellos de botella del
apoyo federal dejan a comunidades enteras sin liquidez para
reiniciar.
Cuadro 2. Tipología de desprotección ante desastres
(2025)
Cuando el productor pierde la
cosecha, pierde comida, ingreso y semilla. Y sin carretera, pierde
también el mercado. La ecuación es simple y brutal.
3) El elefante en la sala: seguros y fondos
- Seguro
catastrófico nacional y bonos existen, pero su diseño prioriza infraestructura
pública y flujo macro de recursos; no suple pólizas estatales ni la
micro-indemnización al productor.
- Estados
sin seguro (emblema: Veracruz desde junio de 2025) trasladan el riesgo
al gobierno federal y a la caridad.
- INFONAVIT
cubre viviendas con crédito al corriente; no cubre al universo de
hogares rurales que construyeron con esfuerzo propio.
- Municipios
con pólizas son la excepción, no la regla; los montos son limitados y
heterogéneos.
Conclusión: El país reaccionó (auxilio) pero no
estaba asegurado (protección). Un retroceso institucional.
4) Tres umbrales de riesgo y qué hacer (ya)
0–30 días | Rescate y contención
- Garantizar
agua potable y alimentos proteicos en comunidades aisladas.
- Inventario
fino de afectaciones en parcelas y hatos, con padrón y georreferencia
pública.
- Crédito
de emergencia a tasa subsidiada (no dádiva): 90 días de gracia,
dispersión móvil en localidades.
- Sistema
de pasos provisionales (vados, puentes modulares, terraplenes) para
restablecer el abasto.
31–90 días | Recuperación productiva
- Semilla
certificada y paquetes tecnológicos (suelo, plaga, riego de auxilio)
para resembrar donde sea viable.
- Compra
pública de excedentes regionales para sostener el precio del maíz y
frijol local y alimentar albergues.
- Empleo
temporal pagado por resultados: limpieza de canales, desazolve,
reparación de caminos saca-cosecha.
90–180 días | Blindaje contra la próxima temporada
- Restaurar
el seguro agropecuario estatal con coinversión Federación-Estados;
póliza paramétrica por exceso de lluvia e inundación, con liquidación en
10 días.
- Fondo
municipal de contingencia (reglado, auditado) para vivienda social y
microcomercios.
- Programa
de puentes bajos y drenajes rurales con criterios técnicos: donde
colapsó uno, se reconstruye a cota mayor y con sección hidráulica
suficiente. Nada de “dejarlo como estaba”.
Cuadro 3. Escenarios de riesgo alimentario (2025–2026)
5) Responsabilidad del Estado (y de cada nivel de
gobierno)
Federación
- Establecer
una política nacional de aseguramiento contra desastres que
unifique criterios mínimos: suma asegurada por hectárea, umbrales
paramétricos, tiempos de pago, interoperabilidad de padrones.
- Convertir
DN-III-E y Plan Marina en puentes a la recuperación, no en el final
de la historia: que el auxilio desemboque en crédito, seguro y
reactivación productiva.
- Publicar
tablero de control diario: infraestructura restituida, hectáreas
indemnizadas, créditos otorgados, caminos abiertos.
Estados
- Recuperar
pólizas catastróficas con licitación técnica, no política. Quien
canceló la cobertura debe explicar por qué, y con qué alternativa
protegió a su población.
- Compatibilizar
los censos con el padrón agropecuario y con catastros municipales;
un censo sin nombre, coordenada y evidencia fotográfica, es cheque en
blanco.
Municipios
- Reglamentar
consejos de protección civil con voz de productores, comisariados
ejidales y cooperativas.
- Etiquetar
al menos 1% del presupuesto a un fondo de contingencia local con
reglas de operación y auditoría ciudadana.
Si todo es “coordinación”,
pero nadie responde por las decisiones críticas —como dejar sin seguro a un
estado—, la responsabilidad se diluye. Eso debe terminar.
Cuadro 4. Responsabilidad y capacidad de respuesta
6) Lo que no debe repetirse
- “Auxilio
primero, auditoría después”. Error. La trazabilidad del apoyo
debe existir desde el día uno.
- Reconstruir
igual que antes. Si el drenaje falló, se rediseña; si el puente
quedó bajo, se eleva; si el cauce necesita rectificación y bordos, se
hacen con proyecto y norma.
- Programas
sociales como sustituto del seguro. La transferencia sin póliza no
reconstruye capacidad productiva; solo parchea.
- Censos
de papel. El estándar mínimo hoy es evidencia digital
georreferenciada, accesible y verificable.
7) Agenda mínima para blindar la seguridad alimentaria
(2026–2028)
- Póliza
nacional marco para estados (modelo “pick & place”): módulos de
exceso de lluvia, inundación y pérdida de suelo; liquidación automática.
- Red
de Abasto Rural Resiliente: 10 000 km de caminos saca-cosecha con
drenaje transversal y cunetas, priorizados por riesgo y valor
agroalimentario.
- Microaseguramiento
solidario: primas compartidas entre productor, estado y federación;
cobertura para pequeña ganadería.
- Reservas
estratégicas municipales de maíz y frijol (bajo norma de
almacenamiento), con reglas para su liberación en emergencias.
- Índice
de Riesgo Alimentario Municipal (IRAM): capas de exposición (clima),
vulnerabilidad (ingreso, aislamiento) y capacidad (salud, abasto). Que el
presupuesto siga al riesgo, no a la foto.
8) La política detrás del lodo
La emergencia dejó ver dos rostros:
- El
operativo, que salva vidas y entrega víveres —necesario, digno y
valorable.
- El
estructural, que nos falta: seguros vigentes, infraestructura
que aguante, padrones confiables y reglas de gasto que premien la
prevención y castiguen la omisión.
La doctrina conservadora
en protección civil es clara: prevenir cuesta menos que lamentar; asegurar
es un deber, no un lujo; mantener la infraestructura crítica es economía
pura. Cuando el Estado renuncia a asegurar —o lo posterga—, traslada el costo a
los más pobres y fragiliza la paz social.
9) Epílogo: del auxilio a la confianza
La gente en sierra y costa no
pide discursos: pide camino transitable, semilla, crédito y certeza. La
confianza pública no se compra con anuncios; se construye con pólizas
pagadas a tiempo, con puentes que no se caen y con abastecimiento que no se
corta.
Si México quiere cortar La
Línea del Riesgo, debe firmar —y cumplir— un pacto básico: nadie sin
seguro, nadie incomunicado, nadie fuera del padrón. Lo demás es retórica
que, con la próxima tormenta, volverá a flotar.
Firmas de responsabilidad – La Línea del Riesgo
Antes del siguiente desastre, los gobiernos deben
firmar su compromiso con la protección de su gente.
Estas son las preguntas mínimas
que toda autoridad estatal debería responder —por escrito— antes de hablar de
“coordinación” o “solidaridad”.
Check de Responsabilidad Pública
- CEPAL
(2025). El cambio climático amenaza la base de la seguridad
alimentaria en Mesoamérica. Santiago de Chile.
👉 cepal.org/es/comunicados - CNPC
(Coordinación Nacional de Protección Civil). Informe preliminar de
afectaciones por lluvias intensas en México, octubre 2025.
- SEDENA
/ SEMAR. Aplicación del Plan DN-III-E y Plan Marina, corte nacional
12 de octubre 2025.
- INEGI
(2024). Medición de la Pobreza Multidimensional 2024.
— Indicadores de inseguridad alimentaria y pobreza rural. - El
Economista (2025). México contará con un seguro y cuatro bonos
catastróficos para desastres naturales.
eleconomista.com.mx - El
País (2025). México se inunda: las lluvias dejan 41 personas
muertas y miles de viviendas afectadas.
elpais.com/mexico - Infobae
(2025). Sube a 44 el número de muertos por lluvias en México;
activan Plan DN-III-E.
infobae.com/mexico - Greenpeace
México (2025). Riesgos del cambio climático en las zonas urbanas y
costeras de México.
- Hora
Cero Veracruz (2025). INFONAVIT llama a aplicar seguro de daños
ante lluvias en la zona norte de Veracruz.
- Presencia
MX (2025). Veracruz, sin seguro contra desastres naturales desde
junio.
- UNAM
Global (2025). Lluvias intensas en CDMX y Estado de México: causas
y medidas de reducción de riesgo.
- Oxfam
México (2024). Desigualdad y vulnerabilidad ante desastres: el
costo social del clima.
- Banco Mundial (2023). Agricultural Risk Insurance
in Latin America: Policy Lessons from Mexico and Brazil.
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