INFRA ROJO (ALERTA CDMX ¡¡¡)
Lluvia púrpura en la Ciudad: la tormenta que
rebasó el drenaje y la memoria
Por José Rafael Moya Saavedra (Maestro en
Gestión Integral de Riesgos, Universidad Ducens)
10 de agosto de 2025. El
cielo sobre la Ciudad de México no descargó solo agua; descargó un diagnóstico
crudo de nuestra fragilidad urbana.
En 24 horas cayeron hasta
106 mm de lluvia en puntos como la presa Mixcoac, y 84,5 mm en el Zócalo,
rompiendo récord histórico desde 1952. El volumen total: 24 a 38 millones de
m³. Suficiente para llenar entre 8 mil y 12 mil albercas olímpicas… y para
colapsar gran parte de la capital.
La Alerta Púrpura se
activó por primera vez en años: nivel máximo de riesgo. Las imágenes lo
confirman:
- El
Centro Histórico convertido en un tablero de ajedrez de charcos y
corrientes.
- El
Palacio del Ayuntamiento con agua adentro.
- El
Hospital General Balbuena evacuando pacientes por filtraciones.
- Paseo
de la Reforma, Viaducto, Periférico y Río Churubusco transformados en ríos
lentos de metal varado.
- Colonias
como Doctores, Obrera, Tránsito y Moctezuma con calles convertidas en
canales improvisados.
Más que una tormenta: un espejo
No fue solo un evento
meteorológico. Fue la puesta en evidencia de tres déficits crónicos:
- Mantenimiento
insuficiente del drenaje: toneladas de basura
bloqueando coladeras.
- Planeación
urbana reactiva: el agua sigue entrando donde no debería
porque seguimos construyendo donde no se puede.
- Gestión
de riesgos fragmentada: los protocolos existen, pero la
coordinación y el alcance aún no cubren la velocidad de la emergencia.
El Plan Tlaloque y la narrativa oficial
La Jefa de Gobierno, Clara
Brugada, defendió la eficacia del Plan Tlaloque, con 143
encharcamientos atendidos y coordinación interinstitucional. Y sí, hubo
movilización: brigadas de desazolve, bomberos, SGIRPC, C5… pero la ciudadanía
vivió otra cara: traslados imposibles, negocios inundados y hospitales
comprometidos.
Aquí, la gestión de riesgos no
puede medirse solo por el número de brigadas desplegadas, sino por la resiliencia
previa. El nivel de prevención antes de la tormenta sigue siendo el eslabón
débil.
La lluvia que viene
Conagua advierte que esta
semana podría repetirse el escenario, incluso con acumulados que mantengan la
alerta púrpura. Esto ya no es “la peor lluvia en décadas”; es la
nueva normalidad climática.
Infra Rojo: tres lecciones para no ahogarnos en
el mismo charco
- Planificación
con inteligencia territorial: identificar zonas
críticas y redirigir inversión a prevención, no solo respuesta.
- Infraestructura
verde y drenaje sostenible: más árboles, menos
concreto, techos y jardines pluviales para retener y filtrar agua.
- Cultura
ciudadana activa: no tirar basura es tan importante como
cualquier operativo; cada bolsa obstruyendo una coladera es una pequeña
represa urbana.
COLOFÓN
La lluvia del 10 de agosto no
fue un accidente climático. Fue un ensayo general de la vulnerabilidad
estructural de la ciudad. Si no cambiamos el guion, el próximo acto será más
caro y letal.
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