INFRA ROJO # 3 — La línea del riesgo
“Inundados sin paraguas fiscal: del FONDEN a la
discrecionalidad”
Por Rafael Moya / Serie Infra Rojo – La Línea del Riesgo
Las lluvias de esta semana
dejaron un nuevo mapa del desastre en México. Veracruz, Puebla y San Luis
Potosí registraron desbordamientos, deslaves y comunidades aisladas. Más de
veinte personas perdieron la vida, miles quedaron sin hogar, y la respuesta institucional
volvió a demostrar su fragilidad. No se trata solo de un temporal: es el
resultado de una política pública que renunció a su paraguas financiero. Desde
que el FONDEN desapareció como fideicomiso, el país opera sin reservas, sin
rapidez y sin rumbo.
I. La tormenta y el vacío
La naturaleza no da tregua. En
apenas cuatro días, los remanentes de un sistema tropical causaron inundaciones
severas en Veracruz, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo y Querétaro, dejando al
menos 22 personas fallecidas y decenas de miles de damnificados.
Las escenas se repiten: casas
colapsadas, carreteras fracturadas, escuelas cerradas y una maquinaria
burocrática que se activa con lentitud.
No es que falten manos, sino
mecanismos. En 2021, el Fideicomiso del Fondo de Desastres Naturales
(FONDEN) fue extinguido junto con más de un centenar de fondos públicos. En
su lugar se creó un esquema mixto que, en el papel, suena moderno; en la
práctica, se ha vuelto ineficiente.
II. El sustituto: un programa sin paraguas
Hoy, la atención a desastres
depende del Programa para el Fondo de Desastres Naturales, una partida
administrada directamente por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
(SHCP) y registrada en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
No existe fideicomiso, ni reserva
multianual: cada año, la Cámara de Diputados decide cuánto se asigna y en qué
se puede gastar.
Para 2025, el programa cuenta con 18,677 millones de
pesos, más 237 millones para prevención a través del FOPREDEN.
En caso de desastres mayores, se
activan un seguro catastrófico nacional por hasta 5,000 millones de pesos
y un bono catastrófico internacional de 595 millones de dólares,
respaldado por el Banco Mundial y Artemis Reinsurance.
En teoría, esto asegura una
cobertura escalonada. En la práctica, los recursos se liberan con lentitud,
condicionados a dictámenes, censos y comprobaciones administrativas. Donde
antes existía un fideicomiso con autonomía y capacidad de reacción inmediata,
hoy hay un laberinto de oficios y dependencias.
III. El FONDEN: una cuenta estratégica
El FONDEN no era una caja
chica, sino un instrumento financiero de Estado. Su diseño —reconocido
por organismos como el Banco Mundial y la OCDE— permitía reservar
recursos multianuales, contratar seguros, emitir bonos y ejecutar pagos
inmediatos para reconstrucción.
Era una cuenta estratégica, es decir, una reserva fuera del ciclo
presupuestario ordinario, destinada a garantizar la continuidad del Estado ante
contingencias.
De 2013 a 2020, el FONDEN ejerció
entre 25 y 30 mil millones de pesos anuales, acumulando hasta 33 mil
millones en 2020, cifra que habría rondado los 36 mil millones en 2023
de haberse mantenido .
Su estructura permitía
transferencias rápidas a estados y municipios, pagos directos a contratistas y
auditorías ex post con trazabilidad pública.
Hoy, esa previsión se perdió. El
presupuesto actual no se acumula ni garantiza continuidad. Los estados deben
esperar autorizaciones y comprobaciones de Hacienda y la SSPC antes de recibir
apoyo. En términos de gestión de riesgos, eso equivale a enfrentar tormentas sin
paraguas fiscal.
IV. La paradoja del retroceso
Paradójicamente, México pasó de
ser referente internacional en financiamiento de desastres a depender otra vez
del presupuesto corriente.
Los resultados son visibles:
- Menor
rapidez: las declaratorias y validaciones demoran la llegada de ayuda.
- Menor
cobertura: los montos anuales no alcanzan la capacidad acumulada del
fideicomiso.
- Mayor
discrecionalidad: los recursos se concentran en dependencias federales
sin mecanismos de rendición inmediatos.
- Mayor
vulnerabilidad fiscal: el país enfrenta más fenómenos extremos con
menos colchón financiero.
Como advierte México Evalúa,
“la eliminación del FONDEN no fue eficiencia: fue desprotección. México regresó
al pasado, a una época de vulnerabilidad” .
V. La línea conservadora: volver a la prudencia
Reinstalar un instrumento
estratégico no significa volver al pasado, sino recuperar una práctica
fiscal prudente y responsable.
Un país con más de 7 mil km de
litorales y una geografía sísmica necesita una reserva previsible,
multianual y auditada.
La política de improvisación anual es tan frágil como un muro de lodo.
Lo conservador, en este contexto, es reconstruir lo que
funcionaba:
- Un
fondo fiduciario nacional con autonomía técnica y fiscal.
- Aportaciones
obligatorias (≥ 0.4 % del gasto programable).
- Auditoría
continua y tableros públicos de desembolsos.
- Desembolso
exprés a través de cuentas certificadas y verificadores técnicos.
- Prevención
con presupuesto real, no con sobras.
El FONDEN era —y podría volver a
ser— una política de Estado, no un botín político.
La resiliencia financiera es una forma de soberanía: garantiza que un país no
dependa de la voluntad del momento para salvar a su gente.
COLOFÓN
México se inunda no solo por
exceso de lluvia, sino por déficit de planeación. Las comunidades anegadas en
Veracruz, Puebla y San Luis Potosí son el espejo de un país que sustituyó
previsión por improvisación.
La naturaleza no espera
licitaciones ni dictámenes; el agua no entiende de trámites.
Mientras no se recupere el principio de reserva y anticipación, cada
temporal nos seguirá pasando la factura con lodo, pérdidas y dolor.
Fuentes y referencias
- Secretaría
de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Nota informativa sobre el
Programa para el Fondo de Desastres Naturales, 2024.
- SINAPROC,
Programa N001. Atención a Desastres Naturales 2025, Gobierno de
México.
- Banco
Mundial, Mexico Catastrophe Bond 2024, Washington D.C., 2024.
- El
Economista, “México renueva seguro catastrófico por 5 000 mdp y bono
por 595 mdd”, junio 2025.
- El
Universal, “Presupuesto 2025: recursos dispersos e insuficientes para
desastres”, octubre 2024.
- México
Evalúa, Fondo contra desastres: una política más que viaja al
pasado, 2023.
- Números
de Erario, “Tormenta fiscal: sin FONDEN ni ingresos”, noviembre 2023.
- AP
News, “Aumentan a 22 los muertos por lluvias en México”, 10 octubre
2025.
- Reuters,
“Al menos 21 muertos por fuertes lluvias en México”, 10 octubre 2025.
- El
País, “Lluvias en México dejan al menos 22 fallecidos en cinco
estados”, 10 octubre 2025.
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