INFRA ROJO – La Línea del Riesgo (Núm. 8)
Apagones: infraestructura estratégica en jaque
Por José Rafael Moya Saavedra
La noche que revela al Estado
Los apagones no solo apagan
focos: apagan certezas. Cuando la ciudad se queda a oscuras, lo que
falta no es energía: falta Estado. Falta mantenimiento, planeación,
reservas, redundancias y cuentas claras.
Octubre de 2025 dejó la foto
completa: una red eléctrica nacional bajo presión, con cortes regionales
por lluvias, saturación y una infraestructura que envejece sin el bisturí del
mantenimiento profundo.
En el sureste, un apagón
masivo dejó sin servicio a más de dos millones de usuarios en Yucatán,
Campeche y Quintana Roo. La CFE y el CENACE tardaron horas en normalizar el
suministro. Hubo afectaciones en ciudades turísticas y caos vial por semáforos
apagados.
En la capital, no hubo colapso
general, pero sí cortes localizados y prolongados en colonias del norte
y sur, con casos críticos en Xochimilco (Reclusorio Sur) y zonas de Gustavo
A. Madero, Coyoacán y Cuauhtémoc tras tormentas y fallas en
transformadores.
La amenaza puede ser la lluvia; el desastre es que la red
no aguante.
La noche que se tragó al país
El primer apagón cayó con la violencia de un trueno sobre
Veracruz. Después, como una ola negra, la oscuridad cruzó Michoacán, Guanajuato
y Puebla, hasta llegar al sur: Yucatán, Campeche, Quintana Roo.
Millones quedaron sin luz. Las
ciudades se detuvieron: semáforos muertos, hospitales en penumbra,
supermercados con olor a descomposición.
La electricidad —ese pulso
invisible que sostiene la vida moderna— se ausentó, y con ella se fue el orden.
La noche reveló lo que los
discursos esconden: una red envejecida, reactiva y al límite, donde cada
tormenta pone a prueba lo que el Estado no ha querido modernizar.
Cuando se apaga la luz, lo que se revela no es el
fallo técnico, sino el tamaño del descuido.
Tendencia 2025: más de 335 mil
usuarios afectados por apagones a lo largo del año; presión sostenida sobre
la red.
La penumbra se expandió
El sureste mexicano fue el
primero en sentirlo. Un apagón masivo dejó sin energía a más de dos millones de
usuarios.
En Cancún, los turistas usaban
linternas de celular para volver a sus hoteles; en Mérida, las calles se
llenaron de sombras y calor.
Horas después, la CFE y el CENACE
reconectaron la red, pero el daño ya estaba hecho: la confianza se fue junto
con la luz.
En la capital, los cortes fueron
menos espectaculares, pero igual de inquietantes. Colonias enteras —Xochimilco,
Copilco, Santa María la Ribera— quedaron sin energía durante horas, y el
Reclusorio Sur pasó tres días en penumbra.
Las autoridades insistieron en
que no había riesgo general… pero la sensación de vulnerabilidad ya se había
encendido.
Dónde se corta la luz en la CDMX (últimos días)
|
Alcaldía / Zona |
Patrón de falla |
Efecto |
|
GAM (San Pedro el Chico y sectores N/NE) |
Tormentas + red secundaria saturada |
Cortes de varias horas, alta recurrencia |
|
Xochimilco (incl. Reclusorio Sur) |
Fallas en transformadores y líneas locales tras lluvia |
Interrupciones >48–72 h en caso crítico |
|
Coyoacán / Álvaro Obregón (Copilco, Universidad,
Oxtopulco, Chimalistac) |
Lluvia intensa + daño a infraestructura |
Restablecimiento <24 h en la mayoría de eventos |
|
Cuauhtémoc (Santa María la Ribera, Buenavista,
Guerrero, San Rafael) |
Cortes esporádicos por tormentas |
Servicio restituido en horas |
Base: reportes periodísticos y alcaldías, mayo–octubre
2025.
Indicadores que importan (y duelen)
En un país donde la energía
eléctrica define la frontera entre la vida moderna y la precariedad, estos
números son más que datos: son síntomas.
- Usuarios
afectados 2025: >335,000 (cortes regionales y locales).
- Apagón
sureste (26/sep/2025): ~2 millones de usuarios sin luz por varias
horas.
- Pérdidas
industriales: hasta 200 MDD por hora sin electricidad; líneas
de producción detenidas, equipos dañados.
- Demanda
récord y estrés de red (2024): olas de calor dispararon consumo y
cortes excepcionales; rezago de modernización reconocido por analistas.
Causas: la tormenta perfecta (y previsible)
En cada apagón hay una causa
inmediata —una lluvia, un cable, un transformador—, pero la raíz está más
abajo: décadas de inversión insuficiente, decisiones postergadas y una
planeación que envejeció más rápido que sus líneas de transmisión.
Y así, entre burocracia,
tormentas y sobrecargas, el sistema se sostiene con alfileres.
No es la lluvia lo que apaga al país: es la falta de
previsión lo que lo deja en sombras.
- Lluvias
y eventos extremos: árboles sobre líneas, cortocircuitos,
subestaciones bajo agua.
- Red
envejecida y saturada: transmisión y distribución sin el ritmo de
inversión que exige la demanda.
- Picos
de carga: olas de calor y consumo en horas pico empujan al límite las
reservas.
- Accidentes
y vandalismo: daños físicos y robo de cableado disparan interrupciones
locales.
- Fallas
operativas o balance de generación: contingencias en líneas o plantas
activan load shedding para evitar colapsos mayores.
La Línea del Riesgo (evaluación editorial)
|
Escenario |
Riesgo actual |
Falla institucional dominante |
Efecto sistémico |
|
Apagón regional (SE, noreste, occidente) |
Muy alto |
Red de transmisión vulnerable + reservas ajustadas |
Millones sin luz; turismo y servicios paralizados |
|
Cortes urbanos focalizados (CDMX/ZMVM) |
Alto |
Mantenimiento reactivo en red secundaria |
Hospitales, penales y Metro bajo estrés operativo |
|
Picos de demanda (olas de calor) |
Alto |
Gestión de reservas y generación flexible insuficiente |
Cortes programados, industria detenida |
|
Tormentas intensas (oct–nov) |
Alto |
Resiliencia hídrica y eléctrica débil |
Caídas de árboles, subestaciones afectadas, tráfico sin
semáforos |
De la reacción a la protección (GIR con dientes)
Las soluciones existen y tienen
nombre: mantenimiento, reservas, redundancia, auditorías con sanción.
No se trata de ciencia ficción,
sino de voluntad política. Porque una red eléctrica no colapsa por casualidad: colapsa
cuando se normaliza la negligencia.
Lo mínimo indeclinable para una infraestructura
estratégica:
- Mantenimiento
preventivo verificable: poda de corredores eléctricos, sellado de
subestaciones, cambio de seccionadores y pararrayos; tablero público
semanal.
- Reservas
operativas y redundancias: contratos de capacidad flexible,
almacenamiento BESS en nodos críticos y black start probado.
- Gestión
de tormentas: cierres preventivos de circuitos vulnerables, cuadrillas
preposicionadas y reconexión escalonada.
- Protección
de infraestructura crítica: anillos de seguridad física y
anti-vandalismo en subestaciones, patrullaje y sensores.
- Plantas
y hospitales: UPS y diésel con autonomía mínima de 48–72 h; auditorías
con sanción por incumplimiento.
- Transparencia
en incidentes: bitácora nacional de fallas y límites máximos de
duración.
- Cultura
de consumo inteligente: tarifas horarias y alertas para suavizar
picos.
La Gestión Integral del Riesgo no es un discurso
eléctrico: es la diferencia entre un chubasco y un colapso.
¿Un apagón nacional total?
Técnicamente posible, pero poco
probable si operan los esquemas de protección y cortes controlados (load
shedding). El riesgo aumenta con fallas en cascada de transmisión, déficit
crítico de generación, eventos extremos o ciberataques.
La defensa: aislamiento
rápido, reservas, redundancias y capacidad de respuesta probada.
Colofón
Esa noche en Veracruz, los niños
jugaban a adivinar formas en la oscuridad. En el silencio, solo se escuchaba el
zumbido lejano de un generador y el ladrido de los perros.
No hubo tragedia, pero sí una
certeza: un país que se queda sin luz, se queda también sin rumbo.
La electricidad puede volver en minutos. La confianza,
no.
Cierre
Si la electricidad sostiene el
agua, los hospitales, el transporte y la economía, entonces la red eléctrica
es seguridad nacional.
No hay modernidad sin
subestaciones secas, sin líneas despejadas, sin reservas que respiren y sin
protocolos que corten a tiempo para evitar el colapso.
Orden, mantenimiento y consecuencias.
Ahí empieza la verdad.
Lo demás es penumbra.
Fuentes clave
- Apagón
sureste (26/sep/2025), magnitud y restablecimiento: El País, AP.
- Afectaciones
por tormentas y cortes locales (CDMX/Veracruz): ADN40.
- Usuarios
afectados en 2025 (>335 mil): Energy21, EFE/swissinfo.
- Pérdidas
por hora en manufactura (≈200 MDD): Cluster Industrial, Energy21
(2024 base).
- Contexto
de demanda récord y estrés de red (línea base 2024): Reuters.
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