martes, 14 de octubre de 2025

 

INFRA ROJO – La Línea del Riesgo (Núm. 8)

Apagones: infraestructura estratégica en jaque

Por José Rafael Moya Saavedra

La noche que revela al Estado

Los apagones no solo apagan focos: apagan certezas. Cuando la ciudad se queda a oscuras, lo que falta no es energía: falta Estado. Falta mantenimiento, planeación, reservas, redundancias y cuentas claras.

Octubre de 2025 dejó la foto completa: una red eléctrica nacional bajo presión, con cortes regionales por lluvias, saturación y una infraestructura que envejece sin el bisturí del mantenimiento profundo.

En el sureste, un apagón masivo dejó sin servicio a más de dos millones de usuarios en Yucatán, Campeche y Quintana Roo. La CFE y el CENACE tardaron horas en normalizar el suministro. Hubo afectaciones en ciudades turísticas y caos vial por semáforos apagados.

En la capital, no hubo colapso general, pero sí cortes localizados y prolongados en colonias del norte y sur, con casos críticos en Xochimilco (Reclusorio Sur) y zonas de Gustavo A. Madero, Coyoacán y Cuauhtémoc tras tormentas y fallas en transformadores.

La amenaza puede ser la lluvia; el desastre es que la red no aguante.

La noche que se tragó al país

El primer apagón cayó con la violencia de un trueno sobre Veracruz. Después, como una ola negra, la oscuridad cruzó Michoacán, Guanajuato y Puebla, hasta llegar al sur: Yucatán, Campeche, Quintana Roo.

Millones quedaron sin luz. Las ciudades se detuvieron: semáforos muertos, hospitales en penumbra, supermercados con olor a descomposición.

La electricidad —ese pulso invisible que sostiene la vida moderna— se ausentó, y con ella se fue el orden.

La noche reveló lo que los discursos esconden: una red envejecida, reactiva y al límite, donde cada tormenta pone a prueba lo que el Estado no ha querido modernizar.

Cuando se apaga la luz, lo que se revela no es el fallo técnico, sino el tamaño del descuido.

Tendencia 2025: más de 335 mil usuarios afectados por apagones a lo largo del año; presión sostenida sobre la red.

La penumbra se expandió

El sureste mexicano fue el primero en sentirlo. Un apagón masivo dejó sin energía a más de dos millones de usuarios.

En Cancún, los turistas usaban linternas de celular para volver a sus hoteles; en Mérida, las calles se llenaron de sombras y calor.

Horas después, la CFE y el CENACE reconectaron la red, pero el daño ya estaba hecho: la confianza se fue junto con la luz.

En la capital, los cortes fueron menos espectaculares, pero igual de inquietantes. Colonias enteras —Xochimilco, Copilco, Santa María la Ribera— quedaron sin energía durante horas, y el Reclusorio Sur pasó tres días en penumbra.

Las autoridades insistieron en que no había riesgo general… pero la sensación de vulnerabilidad ya se había encendido.

Dónde se corta la luz en la CDMX (últimos días)

Alcaldía / Zona

Patrón de falla

Efecto

GAM (San Pedro el Chico y sectores N/NE)

Tormentas + red secundaria saturada

Cortes de varias horas, alta recurrencia

Xochimilco (incl. Reclusorio Sur)

Fallas en transformadores y líneas locales tras lluvia

Interrupciones >48–72 h en caso crítico

Coyoacán / Álvaro Obregón (Copilco, Universidad, Oxtopulco, Chimalistac)

Lluvia intensa + daño a infraestructura

Restablecimiento <24 h en la mayoría de eventos

Cuauhtémoc (Santa María la Ribera, Buenavista, Guerrero, San Rafael)

Cortes esporádicos por tormentas

Servicio restituido en horas

Base: reportes periodísticos y alcaldías, mayo–octubre 2025.

Indicadores que importan (y duelen)

En un país donde la energía eléctrica define la frontera entre la vida moderna y la precariedad, estos números son más que datos: son síntomas.

  • Usuarios afectados 2025: >335,000 (cortes regionales y locales).
  • Apagón sureste (26/sep/2025): ~2 millones de usuarios sin luz por varias horas.
  • Pérdidas industriales: hasta 200 MDD por hora sin electricidad; líneas de producción detenidas, equipos dañados.
  • Demanda récord y estrés de red (2024): olas de calor dispararon consumo y cortes excepcionales; rezago de modernización reconocido por analistas.

Causas: la tormenta perfecta (y previsible)

En cada apagón hay una causa inmediata —una lluvia, un cable, un transformador—, pero la raíz está más abajo: décadas de inversión insuficiente, decisiones postergadas y una planeación que envejeció más rápido que sus líneas de transmisión.

Y así, entre burocracia, tormentas y sobrecargas, el sistema se sostiene con alfileres.

No es la lluvia lo que apaga al país: es la falta de previsión lo que lo deja en sombras.

  1. Lluvias y eventos extremos: árboles sobre líneas, cortocircuitos, subestaciones bajo agua.
  2. Red envejecida y saturada: transmisión y distribución sin el ritmo de inversión que exige la demanda.
  3. Picos de carga: olas de calor y consumo en horas pico empujan al límite las reservas.
  4. Accidentes y vandalismo: daños físicos y robo de cableado disparan interrupciones locales.
  5. Fallas operativas o balance de generación: contingencias en líneas o plantas activan load shedding para evitar colapsos mayores.

La Línea del Riesgo (evaluación editorial)

Escenario

Riesgo actual

Falla institucional dominante

Efecto sistémico

Apagón regional (SE, noreste, occidente)

Muy alto

Red de transmisión vulnerable + reservas ajustadas

Millones sin luz; turismo y servicios paralizados

Cortes urbanos focalizados (CDMX/ZMVM)

Alto

Mantenimiento reactivo en red secundaria

Hospitales, penales y Metro bajo estrés operativo

Picos de demanda (olas de calor)

Alto

Gestión de reservas y generación flexible insuficiente

Cortes programados, industria detenida

Tormentas intensas (oct–nov)

Alto

Resiliencia hídrica y eléctrica débil

Caídas de árboles, subestaciones afectadas, tráfico sin semáforos

De la reacción a la protección (GIR con dientes)

Las soluciones existen y tienen nombre: mantenimiento, reservas, redundancia, auditorías con sanción.

No se trata de ciencia ficción, sino de voluntad política. Porque una red eléctrica no colapsa por casualidad: colapsa cuando se normaliza la negligencia.

Lo mínimo indeclinable para una infraestructura estratégica:

  • Mantenimiento preventivo verificable: poda de corredores eléctricos, sellado de subestaciones, cambio de seccionadores y pararrayos; tablero público semanal.
  • Reservas operativas y redundancias: contratos de capacidad flexible, almacenamiento BESS en nodos críticos y black start probado.
  • Gestión de tormentas: cierres preventivos de circuitos vulnerables, cuadrillas preposicionadas y reconexión escalonada.
  • Protección de infraestructura crítica: anillos de seguridad física y anti-vandalismo en subestaciones, patrullaje y sensores.
  • Plantas y hospitales: UPS y diésel con autonomía mínima de 48–72 h; auditorías con sanción por incumplimiento.
  • Transparencia en incidentes: bitácora nacional de fallas y límites máximos de duración.
  • Cultura de consumo inteligente: tarifas horarias y alertas para suavizar picos.

La Gestión Integral del Riesgo no es un discurso eléctrico: es la diferencia entre un chubasco y un colapso.

¿Un apagón nacional total?

Técnicamente posible, pero poco probable si operan los esquemas de protección y cortes controlados (load shedding). El riesgo aumenta con fallas en cascada de transmisión, déficit crítico de generación, eventos extremos o ciberataques.

La defensa: aislamiento rápido, reservas, redundancias y capacidad de respuesta probada.

Colofón

Esa noche en Veracruz, los niños jugaban a adivinar formas en la oscuridad. En el silencio, solo se escuchaba el zumbido lejano de un generador y el ladrido de los perros.

No hubo tragedia, pero sí una certeza: un país que se queda sin luz, se queda también sin rumbo.

La electricidad puede volver en minutos. La confianza, no.

Cierre

Si la electricidad sostiene el agua, los hospitales, el transporte y la economía, entonces la red eléctrica es seguridad nacional.

No hay modernidad sin subestaciones secas, sin líneas despejadas, sin reservas que respiren y sin protocolos que corten a tiempo para evitar el colapso.

Orden, mantenimiento y consecuencias.
Ahí empieza la verdad.
Lo demás es penumbra.

 

Fuentes clave

  • Apagón sureste (26/sep/2025), magnitud y restablecimiento: El País, AP.
  • Afectaciones por tormentas y cortes locales (CDMX/Veracruz): ADN40.
  • Usuarios afectados en 2025 (>335 mil): Energy21, EFE/swissinfo.
  • Pérdidas por hora en manufactura (≈200 MDD): Cluster Industrial, Energy21 (2024 base).
  • Contexto de demanda récord y estrés de red (línea base 2024): Reuters

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