domingo, 11 de enero de 2026

 

INFRA ROJO – LA CIUDAD QUE ARDE PARTE I

Cuando el gas estalla: Taxqueña y la fabricación cotidiana del desastre

Por José Rafael Moya Saavedra

El 9 de enero de 2026, la Ciudad de México despertó de golpe. No fue el tráfico ni una sirena aislada. Fue una explosión que sacudió la Unidad Habitacional Paseos de Taxqueña, en la alcaldía Coyoacán, y que se escuchó como si una bomba hubiera detonado dentro de un edificio de departamentos.

Video: Explosion Taxqueña: https://youtu.be/jOlXd-XyPO8?si=q_z5UgOIe1vO2Wzc

A las 8:55 de la mañana, una fuga de gas LP acumulada en un departamento del tercer piso estalló. Ventanas volaron, herrerías se doblaron, muros se fracturaron. Cinco personas resultaron lesionadas; dos de ellas con quemaduras graves. El edificio fue declarado inhabitable y entre dos mil y dos mil quinientas personas tuvieron que abandonar sus casas mientras se realizaban dictámenes estructurales.

La versión oficial fue clara y rápida: un lamentable accidente. La experiencia vecinal fue otra cosa: la ruptura abrupta de la vida cotidiana.

El estruendo que revela lo invisible

Los testimonios coinciden. “Fue como una bomba”. “Todo el edificio tembló”. “Salimos corriendo sin nada”. Una vecina relató que fue su perro quien la alertó y la obligó a salir segundos antes del estallido. El sistema no avisó; el instinto sí.

Ahí comienza la grieta central de este ensayo: entre una narrativa institucional que normaliza el evento y una experiencia social que expone vulnerabilidad, miedo e incertidumbre.

Taxqueña no fue solo una explosión. Fue la manifestación violenta de un riesgo que llevaba tiempo instalado, silencioso y tolerado.

El gas como parte del paisaje urbano

En la Ciudad de México, el gas LP forma parte de lo cotidiano: cocinar, bañarse, calentar agua. Precisamente por eso, su peligro se vuelve invisible. La fuga pequeña no se percibe como emergencia. El olor se ventila. La instalación vieja se deja “para luego”. El calentador mal colocado se normaliza.

La gestión integral de riesgos advierte que ahí empieza el desastre: cuando el peligro conocido se cruza con vulnerabilidades persistentes y una alta exposición urbana.

En el nivel del hogar, el patrón es recurrente: instalaciones envejecidas, conexiones improvisadas, falta de protocolos claros ante olor a gas. No es ignorancia total; es normalización del riesgo.

Cuando el edificio multiplica el daño

Lo doméstico se vuelve colectivo cuando ocurre dentro de un edificio multifamiliar. En Taxqueña, la explosión de un solo departamento dañó estructuras, afectó inmuebles contiguos y obligó a una evacuación masiva.

Aquí aparece una segunda capa del problema: edificios con sistemas de gas compartidos, tanques estacionarios, redes internas antiguas y una responsabilidad difusa entre administraciones, vecinos, empresas de mantenimiento y autoridades.

No hubo evidencia de planes de emergencia del conjunto, ni brigadas organizadas, ni simulacros previos. La evacuación fue reactiva, precipitada, improvisada. El edificio no solo falló por la explosión; falló por ausencia de gestión del riesgo.

La respuesta que siempre llega después

La reacción institucional fue inmediata. Bomberos CDMX, ERUM, policía, Marina y Ejército acordonaron la zona, removieron escombros y controlaron riesgos secundarios. Se habilitaron albergues, incluso para mascotas. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos inició investigaciones técnicas.

En la matriz del riesgo, este nivel sí funciona: la atención a la emergencia es rápida, visible, eficaz.

El problema es lo que no ocurrió antes.

No hay evidencia de inspecciones sistemáticas previas en unidades habitacionales antiguas. No existe una política robusta de sustitución de instalaciones envejecidas. La prevención queda reducida a mensajes generales que no se traducen en práctica.

La autoridad entra cuando el gas ya explotó.

Taxqueña no está sola: una ciudad que estalla con regularidad

Leída en perspectiva, la explosión de Taxqueña no es excepcional. Es parte de un patrón urbano ampliamente documentado:

  • Más de 108 mil emergencias por fugas de gas atendidas en una década.
  • Cerca de 500 explosiones relacionadas con gas entre 2014 y 2024.
  • Una explosión, en promedio, cada ocho días.

Se trata de cifras oficiales del Heroico Cuerpo de Bomberos, obtenidas vía solicitudes de información, no de una simple estimación periodística. Son evidencia institucional de un patrón que la ciudad conoce desde hace años.

La ciudad repite estas cifras. Las archiva. Pero no las convierte en políticas que rompan el ciclo.

Convertir “una explosión cada ocho días” en una cifra que se menciona sin escándalo es una forma de tolerancia institucional al riesgo: la estadística deja de ser alarma y se vuelve costumbre. El Marco de Sendai, en cambio, plantea que los Estados deben establecer metas claras para reducir el riesgo y las pérdidas, no normalizar su recurrencia como si fuera un costo inevitable de vivir aquí.

El error de llamar “accidente” a lo que es estructural

La gestión integral de riesgos plantea un cambio de mirada: explosiones como las de Taxqueña o las de pipas en vialidades no son accidentes aislados, sino desastres construidos socialmente.

Son el resultado de una interacción prolongada entre:

  • Peligros conocidos (gas LP, transporte de sustancias peligrosas).
  • Vulnerabilidades persistentes (edificios viejos, pobreza energética, mantenimiento deficiente).
  • Alta exposición (densidad urbana, corredores viales saturados).

Desde este enfoque, el riesgo puede y debe intervenirse antes del estallido.

Lo que la ley dice y lo que la ciudad omite

El marco legal mexicano y el de la Ciudad de México reconocen explícitamente la gestión integral del riesgo, incluida la dimensión tecnológica. La ley obliga a identificar, analizar, evaluar y reducir riesgos, no solo a responder a emergencias.

La misma legislación que manda gestionar integralmente el riesgo no se traduce en revisiones periódicas obligatorias de las instalaciones de gas en condominios ni en una base pública integrada de incidentes que permita aprender de cada explosión.
La norma existe. La implementación no.

La matriz que se repite

Taxqueña permite leer con claridad la matriz completa del problema:

En el hogar, existían mensajes básicos de prevención —cerrar llaves, ventilar, evacuar— pero no se tradujeron en acción oportuna. La fuga se normalizó hasta que el gas explotó.

En el edificio, no hubo evidencia de revisiones periódicas obligatorias, ni planes de emergencia, ni simulacros. La ley no exige con suficiente claridad que los condominios gestionen de forma continua el riesgo tecnológico.

En la alcaldía, la respuesta posterior funcionó. Bomberos y cuerpos de emergencia actuaron con rapidez. Pero la gestión integral del riesgo no empieza cuando llega la sirena, sino mucho antes.

En la ciudad, existe información histórica suficiente para saber que hay una explosión relacionada con gas aproximadamente cada ocho días. Sin embargo, no hay una política pública explícita orientada a reducir ese número, como exigiría el Marco de Sendai.

Cambian los nombres de las colonias. No cambia el sistema que produce el riesgo.

De lo “lamentable” a lo inaceptable

Mientras las autoridades subrayan que “no hubo fallecidos” y que la emergencia fue controlada, los vecinos enfrentan la pérdida de su hogar, la incertidumbre del retorno y la conciencia brutal de que vivían junto a un riesgo que nunca eligieron.

Esa tensión revela el fondo del problema: la ciudad ha normalizado la explosión como parte del paisaje urbano.

La gestión integral de riesgos propone lo contrario: que estos eventos dejen de ser “lamentables” y se vuelvan políticamente inaceptables.

Epílogo: Taxqueña e Iztapalapa: dos escenarios, un mismo riesgo

Taxqueña ocurrió dentro de un edificio.
Iztapalapa ocurrió en plena vialidad.

En enero de 2025, una pipa de gas LP volcó y explotó en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, generando un incendio de gran magnitud, daños a viviendas aledañas, suspensión del transporte y una escena que recordó que el gas también circula —ardiendo— por las arterias de la ciudad.

A primera vista, los casos parecen distintos: uno es doméstico, el otro vial; uno ocurre en un departamento, el otro en una pipa; uno afecta a vecinos inmediatos, el otro a terceros que simplemente transitaban.

Leídos desde la gestión integral de riesgos, son el mismo problema expresado en dos escenarios.

En Taxqueña, el riesgo se acumuló puertas adentro.
En Iztapalapa, el riesgo se desplazaba sobre ruedas.

En ambos casos, el peligro era conocido, la exposición evidente y las vulnerabilidades estaban ahí. La diferencia no está en el tipo de evento, sino en el punto del sistema donde falló la prevención.

En Taxqueña, la narrativa oficial habló de una fuga interna y de un accidente lamentable.
En Iztapalapa, el discurso se centró en la volcadura del vehículo y en la actuación del chofer.

En ambos casos, el énfasis se colocó en el evento inmediato, no en las condiciones estructurales que lo hicieron posible. La responsabilidad se individualiza. El sistema queda intacto.

El Marco de Sendai plantea lo contrario: prevenir la creación de nuevos riesgos y reducir los existentes, incluidos los tecnológicos. Taxqueña e Iztapalapa muestran que la ciudad administra el riesgo, pero no lo reduce.

Una explosión ocurrió entre muros.
La otra, sobre el asfalto.

Ambas dicen lo mismo: mientras el gas siga siendo tratado como un servicio cotidiano y no como un riesgo estructural, la ciudad seguirá despertando con explosiones en distintos puntos del mapa.

Infra Rojo

El gas no explota solo.
Explota donde el mantenimiento se pospone, la inspección se omite y el riesgo se administra como si fuera inevitable.

Taxqueña no fue un accidente.
Fue una advertencia más que la ciudad conoce bien…
y sigue sin escuchar.

 

Referencias

United Nations Office for Disaster Risk Reduction (UNDRR). (2015).
Marco de Sendai para la reducción del riesgo de desastres 2015–2030. Naciones Unidas.
https://www.undrr.org/publication/sendai-framework-disaster-risk-reduction-2015-2030

Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2024).
Ley General de Protección Civil. Diario Oficial de la Federación.
https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGPC.pdf

Gobierno de la Ciudad de México. (2023).
Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México. Gaceta Oficial de la Ciudad de México.
https://data.consejeria.cdmx.gob.mx/index.php/leyes/leyes

Gobierno de la Ciudad de México. (2023).
Reglamento de la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México. Gaceta Oficial de la Ciudad de México.
https://data.consejeria.cdmx.gob.mx/index.php/reglamentos

Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México. (2014–2024).
Registros de atención a emergencias por fugas de gas, flamazos y explosiones en la Ciudad de México [Base de datos obtenida mediante solicitudes de acceso a la información pública]. Gobierno de la Ciudad de México.

Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México. (2026).
Comunicados oficiales y dictámenes técnicos sobre la explosión por gas LP en la Unidad Habitacional Paseos de Taxqueña. Gobierno de la Ciudad de México.

El Universal. (2023–2025).
Explosiones y emergencias por gas LP en la Ciudad de México [Cobertura periodística].
https://www.eluniversal.com.mx

N+. (2024).
Emergencias por fugas de gas en la Ciudad de México: datos históricos y atención de Bomberos [Reporte periodístico].
https://www.nmas.com.mx

Expansión. (2025).
Accidentes con gas LP y riesgos tecnológicos en zonas urbanas de México.
https://expansion.mx

Lavell, A. (2000).
Desastres y desarrollo: hacia un entendimiento de las causas de los desastres. La Red / FLACSO.

Maskrey, A. (1993).
Los desastres no son naturales. La Red / ITDG.

 Nota metodológica

Las cifras de fugas y explosiones de gas citadas en el ensayo provienen de registros oficiales del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, obtenidos mediante solicitudes de acceso a la información pública. Se utilizan como evidencia institucional para identificar patrones de riesgo, no como estimaciones periodísticas.

 

 

 

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